Hace diez años que se fue
la persona más buena del mundo,
el más sencillo, el más cariñoso,
amigo de todo el mundo,
siempre estaba pendiente de mí,
de sus nietos, de su yerno y de mi madre.
Esa persona, era, mi padre.
Papá, no hay un solo momento del día
que no me acuerde de ti,
siempre te tengo presente,
cuánto te echo de menos!
y cuánta falta me haces,
a mí, y a todos nosotros!.
Yo te quiero con toda mi alma,
y siempre te voy a querer,
y le pido a Dios,
que cuando llegue la hora de mi muerte,
seas tú el que me de la mano
y me ayude a pasar al otro lado.
Papá, te quiero y te querré toda mi vida.
Josefa Vázquez